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Design Thinking 141020

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Design Thinking

Universia México

Miércoles-14-Octubre-2020

El Design Thinking (pensamiento enfocado al diseño) es una herramienta muy común en los departamentos de diseño gráfico y entre los encargados de innovar en las estrategias de negocio y de producto.

Lo novedoso ha sido descubrir el potencial del método aplicado en la educación, sobre todo en la universidad, para potenciar el nacimiento de nuevos proyectos de investigación y como estrategia de estudio global para un aprendizaje óptimo en los estudiantes.

Recopilar información y dar rienda suelta a la creatividad son factores esenciales en este método de trabajo, que se desarrolló de forma teórica en la Universidad de Stanford en la década de 1970 y cambió la forma de concebir los procesos de innovación en empresas y departamentos de diseño. Ya no solo se aplica en la generación de ideas, sino al contrastar su efectividad.

Para un Design Thinking exitoso deben reunirse estas características:

  1. Trabajar en equipo para crear un ambiente de motivación y creatividad.
  2. Intercambiar ideas y generar un espacio donde se incentive el pensamiento expansivo y nada se descarte.
  3. Potenciar lo visual para comprender ideas y desarrollarlas de manera efectiva.
  4. Equilibrar el análisis con la intuición, dando peso a lo analítico y lo empírico.

En la vida universitaria se requiere formar emprendedores que combinen el razonamiento analítico con el pensamiento creativo. Del mismo modo, se necesitan profesores que apliquen nuevos métodos de enseñanza basados en experiencias y en la participación colectiva.

FASES DEL PROCESO DEL DESIGN THINKING:

  1. Definir el reto

Es importante comenzar sabiendo cuál es la meta que queremos alcanzar. Cuanto más claro sea el objetivo, más fácil será planear la ruta para conseguirlo.

  1. Observar

El trabajo de campo, la búsqueda de información y la obtención de datos es la manera más fiable y profesional de comenzar un proyecto o configurar el estudio de una materia. Es importante recopilar fuentes y documentación que ratifiquen y den sentido a la idea y su desarrollo.

  1. Entender

Una vez analizados los datos, debemos haber obtenido una visión general del tema que nos ocupa y, según nuestro enfoque, ser capaces de ver cuál es la necesidad que deseamos cubrir o el problema que requiere solución; definir el estado de la cuestión, y ser conscientes de los conceptos necesarios para dominar la materia y aplicarla.

  1. Idear

Es momento de poner la mente en marcha y dar máxima prioridad a la creatividad. En esta fase del proceso debemos generar hipótesis, preguntas, ideas y todo tipo de recursos que, en un primer momento, creamos que son válidos para dar respuesta a lo definido en la fase de entendimiento.

  1. Crear un prototipo

Aquí tenemos la oportunidad de crear algo tangible, ya sea un producto, una fórmula o una tesis. Hay muchas herramientas que podemos usar en esta parte del desarrollo para crear un prototipo más visual. Sobre todo, con la idea de corregirlo y trabajar sobre él para perfeccionarlo.

Es momento de validar lo creado y prepararlo para exponerlo y presentarlo ante personas ajenas al proceso.

  1. Probar

Toca poner en práctica lo ideado y que otros interactúen con lo que hemos creado o que conozcan la idea sobre la que hemos trabajado. Es importante recibir feedback para introducir correcciones o ver si nos hemos podido equivocar durante el proceso. La información recogida en esta fase es vital para el éxito del desarrollo.

Ahora solo corresponde aplicar este método en el ámbito universitario. No cabe duda de que el Design Thinking constituye una forma de trabajo ágil, completa y en la que se evoluciona hacia la obtención de resultados definidos para el estudiante y el profesor.

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