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Diabetes 131219

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Diabetes, ¿Cuándo debo preocuparme por mis niveles de azúcar?

Ana María Barragán/ Endocrinóloga

Viernes-13-Diciembre-2019

La diabetes mellitus es la principal causa de muerte en nuestro país. En México cada vez es mayor el número de personas diagnosticadas con diabetes tipo 2, y aunque todos tenemos un familiar, amigo o vecino con este problema, no se da a su prevención la importancia que amerita.

La diabetes descontrolada, es decir una concentración alta y sostenida de glucosa, se reconoce clínicamente cuando se orina en exceso, hay mucha hambre y sed, visión borrosa y baja de peso, los síntomas clásicos de la enfermedad, pero pocos sabemos que cuando estos síntomas se presentan la persona tiene años con diabetes aun sin saberlo, y se ha perdido un tiempo valioso para normalizar la glucosa, y al hacer el diagnóstico ya hay complicaciones crónicas.

Vamos a mencionar en esta ocasión sólo uno de los factores de riesgo para la diabetes: la obesidad, principalmente la obesidad central, es decir abdominal. Es muy fácil detectarla a simple vista, pero podemos corroborarla con una cinta métrica. En nuestro país se considera “peligroso” si el abdomen (en su parte más prominente) mide 90 centímetros o más en la mujer, y 100 centímetros en el hombre. Podría pensarse que poca gente tiene esas medidas, pero los invito a tomar una cinta métrica y valorarse. Muchos se llevarán una sorpresa no muy grata.

Pues bien, la obesidad central favorece una serie de cambios en nuestro cuerpo que lo llevan a sufrir diversos problemas de salud, entre ellos la diabetes mellitus.

¿PODEMOS TENER CIFRAS NORMALES DE AZÚCAR (GLUCOSA) Y NO ESTAR SANOS?

Claro que sí. Si nos hacemos una medición de glucosa podríamos reportar cifras completamente normales (70-99 mg/dL), pero hay una condición médicamente conocida, la “resistencia a la insulina”, favorecida por la obesidad central, que se presenta cuando el exceso de grasa en el abdomen provoca una concentración anormalmente alta de insulina en la sangre. ¿Cuál es el problema?, que si hay más insulina (la hormona encargada de mantener niveles de azúcar normales en la sangre), la excedente no es activa, pierde potencia y se requiere mayor cantidad de insulina para mantener el azúcar en los valores normales. Esta “resistencia” se reconoce como el primer paso para la diabetes.

En nuestro cuerpo hay sólo dos datos clínicos que nos hacen sospechar de la resistencia a la insulina; uno es la pigmentación (zona más oscura de la piel) y pequeñas verrugas. Ambas se encuentran en diferentes pliegues de la piel, siendo más notorios en el cuello y las axilas, pero también se localizan debajo de cada lonjita, en la ingle y en los surcos de la cara y los nudillos.

Queda claro que, si se tiene obesidad central, pigmentación o verrugas, aunque el azúcar sea normal, debe revisarse si hay resistencia a la insulina. Esto se hace con una muestra de sangre, en la que se mide la concentración de glucosa e insulina en ayuno (del mismo día), y mediante una fórmula se determina si la resistencia está o no presente, y qué tan marcada es. La finalidad del diagnóstico es evitar la progresión de la enfermedad, porque con el tiempo, al agotarse el páncreas, va disminuyendo la cantidad y potencia de la insulina, y entonces los niveles de glucosa poco a poco van aumentando y pueden rebasar las cifras normales.

Recomendaciones

  • Mantenerse en el peso adecuado de acuerdo con su talla, mediante una alimentación sana, respetando las tres comidas principales y dos refrigerios, y actividad física por 30 minutos continuos de ejercicio como mínimo, al menos tres veces a la semana. El ejercicio varía de acuerdo con sus condiciones, y la caminata es muy efectiva.
  • El estudio de glucosa es económico, debe hacerlo por lo menos cada año si tiene familiares diabéticos o es obeso. Si de vez en cuando tiene alguno de los síntomas, deberá checar la glucosa y acudir al médico a valorar.
  • Preguntar siempre a la enfermera o al médico cuál es la cifra de glucosa que obtuvo. No hay que conformarnos con que nos digan “normal”, un “poquito alta” o “cuídese”.
  • Si tiene obesidad central, pigmentación o verrugas, debe descartarse la resistencia a la insulina.
  • Ante una cifra mayor a 100 mg/dL en ayuno debe acudir al médico para completar el estudio y dar el manejo y seguimiento adecuados.

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