El Reportaje

México se reinventa

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México, nación que se reinventa

Alfredo Arnold

Martes-25-Septiembre-2018

México, país joven, con apenas un par de siglos de independencia, tiene raíces milenarias que se pierden en la historia. Los primeros habitantes de Mesoamérica llegaron hace unos 40 mil años; venían de Asia, cruzaron por el estrecho de Bering, se movieron hacia el sur y a medida que se cansaban de la vida nómada empezaron a fundar comunidades donde su existencia era más segura y sustentable.

Tuvieron que transcurrir muchos siglos más para que los zapotecas fundaran Monte Albán; los olmecas, La Venta; los mayas, Chichén Itzá; los teotihuacanos, la imponente Teotihuacán, y los toltecas la mítica ciudad de Tula que ejerció gran influencia social en sus alrededores. Todas estas culturas florecieron en diferentes épocas en lo que hoy es territorio mexicano.

Los aztecas o mexicas fueron los últimos en hacerse presentes, aunque a pesar de su corta existencia de apenas 200 años pasaron a la historia como el prototipo de la raza indígena que al fusionarse con la española dio origen a una nueva estirpe: la raza mexicana.

Mediante alianzas y guerras el pueblo mexica dominaba el Anáhuac cuando llegaron los españoles, de ahí que las palabras “azteca” y “mexicano” hayan trascendido de manera contundente en los siguientes siglos, aunque igualmente los pimas del norte y los zapotecos del sur son ancestros del pueblo mexicano.

La gran Tenochtitlán, fundada en el año 1325, cayó el 14 de agosto de 1521 poniendo fin de esta manera al largo periodo que los historiadores denominan México Prehispánico.

Durante cientos de años, las culturas establecidas en Mesoamérica hicieron grandes aportaciones al conocimiento, construyeron ciudades imponentes como Teotihuacán que tenía más de 100 mil habitantes, hicieron códices, jugaron pelota, aprendieron a calcular el tiempo, construyeron figuras monumentales, y a pesar del tiempo y la distancia que las separaban entre sí, llegaron a tener muchos rasgos culturales en común, aunque también guerras sangrientas.

La llegada de los españoles hizo posible que la población indígena encauzara sus virtudes y adquiriera un sentido de unidad racial, de la cual poco a poco fueron participando los peninsulares venidos del otro lado del Atlántico. Una nueva raza se fue forjando como nunca había ocurrido en la historia del mundo: la “Raza Cósmica”, como la bautizó José Vasconcelos, por estar hecha de elementos indoamericanos, europeos, asiáticos y africanos.

Encuentro de culturas

En 1531, tan sólo diez años después de la caída de Tenochtitlán, un hecho sobrenatural conmocionó a la Nueva España y desató una ola de conversiones indígenas a la religión católica. El milagro guadalupano unió al obispo español Juan de Zumárraga y al indio Juan Diego Cuauhtlatoatzin en la construcción y cuidado del primer santuario mariano del continente. En sentido más amplio, indí-genas y españoles estaban iniciado en forma conjunta la edificación de una nueva nación.

En 1821, cuando se consumó la Independencia y nació oficialmente la nación mexicana, los criollos y mestizos ya tenían conciencia de pertenecer a una nueva raza. Las dificultades que enfrentó México en el siglo XIX, invasiones extranjeras y guerras internas no lo amilanaron, al contrario, propiciaron que se fortaleciera entre sus habitantes el sentido de nacionalidad, aunque estuvieran confrontados por cuestiones ideológicas. Ni siquiera la Revolución Mexicana que siguió a la paz porfiriana pudo romper el concepto ya arraigado de ser mexicano.

Es notable el hecho de que, durante los años de mayor conflicto interno, desde los distintos bandos en pugna surgieran poemas, himnos, vibrantes piezas oratorias, valientes textos periodísticos y conmovedoras inmolaciones en defensa de la Patria.

Las adversidades internas no provocaron dispersión ni diáspora, al contrario, México recibió a miles de inmigrantes que vinieron a refugiarse de revoluciones ocurridas en otras latitudes del planeta. Fue hasta mediados del siglo pasado cuando se dieron importantes corrientes de trabajadores del campo hacia el vecino país del norte, pero incluso en esta circunstancia los migrantes conservaron sus tradiciones y vínculos con México.

Ya bien entrado el siglo XX, diversos hechos posicionaron a México en el mundo como nación moderna; entre ellos el boom del turismo, la exportación petrolera y de otras materias primas; la producción sobresaliente de escritores, diplomáticos, artistas, comunicadores, deportistas, y la organización de eventos como los Juegos Olímpicos de 1968, las Copas Mundiales de futbol de 1970 y 1986 y las visitas papales. México se puso de moda.

Cambio de chip

En el inicio del siglo XXI México experimentó una de las transformaciones más importantes de su historia. Los cambios sucedieron de manera tan vertiginosa que ni siquiera nos percatamos de ello, nos adaptamos rápido y con naturalidad a los nuevos tiempos. Entre las novedades que trajo el nuevo siglo, destacan las siguientes:

En política.- El México de los noventa, como en décadas anteriores, era dominado por un solo partido político, mientras que las cuatro elecciones presidenciales del siglo XXI han sido muy competitivas: en el 2000 ganó por primera vez el PAN, en 2006 repitió este partido; en 2012 regresó el PRI, y en 2018 ganó una alianza encabezada por Morena. El estatus de la capital se transformó de Distrito Federal a Ciudad de México, con su propia Constitución local y estructura de gobierno. Las gubernaturas, alcaldías y las cámaras federales y estatales reflejan el mosaico multicolor de una nueva democracia mexicana.

En economía.- Los tratados comerciales que había firmado México a finales del siglo pasado detonaron con tal fuerza en el nuevo milenio que cambiaron por completo el rostro de la economía mexicana: la exportación petrolera dio paso a las manufacturas, el campo vio llegar importantes agroindustrias, se transformaron las telecomunicaciones, se modernizaron los servicios bancarios y las principales ciudades comenzaron a poblarse de enormes construcciones, avenidas y puentes; el automóvil y la vivienda se pusieron al alcance de millones de nuevos usuarios y los viajes en avión dejaron de ser un lujo. Se consolidaron las grandes cadenas comerciales y cientos de empresas familiares conquistaron mercados extra fronteras.

En tecnología.- Aparecieron nuevas versiones de internet, todo tipo de computadoras portátiles, gadgets, apps y redes sociales tan versátiles como si hubieran salido de la fantasía. México entró al “Internet de las cosas”. Las generaciones millennials y posteriores nacieron “con el chip puesto”. Para los mayores este nuevo escenario sí ha requerido esfuerzos adicionales, aunque eso no impide que se sumen con entusiasmo al cambio.

Transformación social.- Casi nada ha quedado fuera del ámbito cambiante en el siglo XXI. En este proceso de transformación México es un importante exponente a nivel mundial. La educación, la cultura, los negocios, la vida en sociedad, el vestido, la diversión, la comida, el deporte... todo es nuevo en la sociedad reconfigurada.

Indicadores del desarrollo

Hace unos años Enrique de la Madrid Cordero, cuando aún ocupaba la Dirección General del Banco Mexicano de Comercio Exterior (Bancomext), publicó un estudio con el título de México en la generación del desarrollo, en donde expuso con abundancia de cifras e índices los cambios positivos ocurridos en el país durante lapsos de 80, 50 ó 20 años, y a pesar de admitir rezagos y problemas en las áreas de salud, seguridad, Estado de derecho, competitividad y otras, llegó a la conclusión de que “gracias a nuestras ventajas comparativas, los logros alcanzados, un entorno internacional favorable y una agenda de reformas estructurales, México puede aspirar a ser un país desarrollado en esta generación”.

A continuación, algunos de estos indicadores (los periodos de tiempo no son iguales, porque se tomaron de distintas fuentes):

  • En materia de salud, la esperanza de vida pasó de 34 a 74 años, más del doble (1930-2012).
  • La mortalidad infantil disminuyó de 126 a 14 decesos por millar (1940-2014).
  • El total de viviendas aumentó de 5.3 millones a 28.6 millones (1950-2010).
  • El porcentaje de viviendas con agua potable creció de 17.1% a 88.7% (1950-2010).
  • El porcentaje de viviendas con electricidad creció de 58.1% a 98.2% (1970-2010).
  • La inflación disminuyó de 159% a 3.9% (mediados de los ochenta a 2010).
  • Las reservas internacionales crecieron de 2,960 MDD a 190,319 MDD (1980-2014).
  • El bono demográfico (población en edad laboral de 15-64 años) ha venido creciendo. Se calcula que llegará a su nivel máximo, 64.7% en el año 2040.
  • La clase media aumentó de 35.2% a 39.1% (2000-2010).
  • El número de autos en circulación aumentó de 5.7 millones a 35 millones (1980-2012).
  • El consumo de carne per cápita creció de 23 a 63 kilogramos (1970-2012).
  • El número de pasajeros de avión aumentó de 26.8 millones a 61.5 millones (1982-2012).
  • En diciembre de 2012 se dio un hecho político inusitado, al unirse los principales partidos en un “Pacto por México” que permitió la aprobación de las Reformas Estructurales, un conjunto de importantes cambios constitucionales en materia laboral, educativa, energética, financiera, telecomunicaciones y de competencia económica, que modernizaron el marco legal del país.
  • México es la 15va. economía más grande del mundo y la segunda en América Latina.
  • Muchas cosas han cambiado desde que se publicó dicho estudio, pero la oportunidad y el reto siguen vigentes: ¡México puede aspirar a ser un país desarrollado en esta generación!

 

Colofón

Nadie dice que la historia haya sido tersa; de hecho, México ha enfrentado choque de culturas, invasiones extranjeras, guerras, revoluciones, pérdida de territorio, desastres naturales, desigualdad e injusticias, pero el orgullo de ser mexicano está a flor de piel, las tradiciones siguen vivas, la identidad no cambia. Se transforman los tiempos, las modas, los paradigmas mundiales y permanecen los valores de la mexicanidad. México se reinventa una y otra vez sin perder su esencia, para sorpresa y admiración del mundo.

Oro olímpico  

De las 69 medallas que han ganado deportistas mexicanos en Juegos Olímpicos, trece son de oro:

  • Humberto Mariles, Equitación, Berlín 1936.
  • Equipo Ecuestre, Equitación, Berlín 1936.
  • Joaquín Capilla, Clavados, Melbourne 1956.
  • Felipe Muñoz, Natación, México 1968.
  • Ricardo Delgado, Boxeo, México 1968.
  • Antonio Roldán, Boxeo, México 1968.
  • Daniel Bautista, Marcha, Montreal 1976.
  • Ernesto Canto, Marcha, Los Ángeles 1984.
  • Raúl González, Marcha, Los Ángeles 1984.
  • Soraya Jiménez, Halterofilia, Sidney 2000.
  • Rosario Espinoza, Taekwondo, Pekín 2008.
  • Guillermo Pérez, Taekwondo, Pekín 2008.
  • Selección de futbol, Londres 2012.

 

Premios Nobel  

Tres mexicanos han ganado el Premio Nobel:

  • Alfonso García Robles, Nobel de la Paz 1982.
  • Octavio Paz, Nobel de Literatura 1990.
  • José Mario Molina Henríquez, Nobel de Química 1995.

Potencia exportadora  

México es uno de los principales países exportadores; en América Latina es el número uno. Con sus tratados de libre comercio tiene acceso privilegiado a 46 países que representan un mercado de más de 1,200 millones de personas.

Los principales productos que exporta son: automóviles, computadoras, refrigeradores, televisores, teléfonos celulares, pantallas planas y suministros para la industria aeronáutica.

El sector agroalimentario es líder mundial en exportación de mango, aguacate, jitomate, cerveza y tequila.

Durante varios años consecutivos México ha sido el principal productor de plata en el mundo.

Séptimo Arte

Alejandro González Iñárritu, Guillermo del Toro, Alfonso Cuarón, Anthony Quinn, Lupita Nyong’o, Emile Kuri, Eugenio Caballero, Guillermo Navarro, Emmanuel Lubezki, Manuel Arango y Beatrice De Alba, son los nombres de los once mexicanos que han ganado uno o más galardones Óscar de la Academia de Hollywood.

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