Opinión

Elvira Zorrero

Compartir

Educación y Evaluación

Elvira Zorrero Lara

Viernes-17-Agosto-2018

Todos hemos escuchado la frase “Evaluar es para mejorar”, y queda claro que una evaluación es una ventana a la realidad. No obstante, por sí misma no conduce a la mejora. En el área de la educación, el tema de la evaluación es muy extenso y abarca varios aspectos, tales como la forma, el contenido, los resultados y el plan de acción para mejorar.

Respecto a la forma y el contenido de las evaluaciones es posible afirmar que hoy en día en México cada institución educativa diseña y selecciona los contenidos a ser evaluados, los cuales están centrados en medir lo que fue enseñado por el docente. Antes bien, la evaluación debería medir la capacidad que tienen los alumnos para aprovechar el conocimiento y emplear las destrezas adquiridas para resolver problemas.

Por lo que se refiere a los resultados de las evaluaciones, no es conveniente aceptar sólo los referentes nacionales sobre el desempeño de los alumnos, por lo cual, desde el año 2000, México, al igual que otros países, es evaluado en materia educativa por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) a través del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes, conocida por sus siglas PISA, con lo cual se busca identificar áreas de oportunidad y que éstas sean la base para el diseño de políticas y programas educativos.

La prueba PISA es aplicada cada tres años a jóvenes que se encuentren entre los 15 años 3 meses y los 16 años 2 meses de edad, y que estén cursando al menos el primer grado de educación secundaria. Las áreas evaluadas son: lectura, matemáticas y ciencia. Cabe mencionar que, en cada ciclo de aplicación de la prueba se enfatiza un área o competencia diferente, de la misma forma se recopila información sobre las actitudes y motivación de los estudiantes, la cual tiene el enfoque en la solución de los problemas de forma colaborativa.

La prueba PISA agrupa los resultados en seis niveles, previendo que los alumnos ubicados en el nivel más alto tienen el potencial para, en un futuro, ocupar puestos de liderazgo en cualquier ámbito: mientras que los estudiantes ubicados en los niveles más bajos, carecen de las competencias necesarias para acceder a estudios en el futuro. Son alarmantes los resultados obtenidos en el 2015, ya que reflejaron que el 48% de los estudiantes mexicanos no alcanzaban el nivel mínimo señalado por la OCDE.

Ahora bien, en lo relacionado con el plan de acción para contrarrestar el retraso educativo general, se ha diseñado un Nuevo Modelo Educativo. Mas no se trata tan sólo de redoblar esfuerzos en las instituciones educativas, sino que de que todos como sociedad nos cuestionemos qué tanto contribuimos para mejorar. Debemos visualizar a la educación como el cúmulo de experiencias obtenidas desde la infancia, tanto dentro como fuera del contexto educativo.

En definitiva, como hemos dicho antes, la evaluación es muy extensa y abarca varios aspectos, y a fin de lograr una mejora, es necesario una participación activa, positiva y constructiva de todos los mexicanos.

Ver más