Opinión

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Los memes de Don Quijote

Benjamín Autrán Aguilar

Viernes-27-Julio-2018

¿Qué haríamos en la actualidad para quejarnos, mostrar nuestra inconformidad, reírnos demostrar amor o amistad, o incluso presumir nuestros logros y metas? Seguramente lo haríamos púbico en alguna red social, donde la publicación de ayer ya no es importante hoy. Ahí todos lo verían y comentarían a favor o en contra. Pero si no existieran redes sociales, ¿cómo lo haríamos? Quizás la forma más sencilla sería escribir un libro donde hables, digas, comentes, muestres tu enojo o apoyes alguna causa, ya sea de una forma velada o directamente para que no quepa duda.

Desocupado lector…, así es como iniciaría mi narrativa para ponerme en el lugar de esa persona que va a tener que leer más de mil páginas de lo que tengo que decir; y también es la manera en que Cervantes Saavedra inicia su obra más conocida más comprada, pero quizá no leída ni entendida.

No podemos más que especular de las intenciones de Cervantes al escribir esta obra. Yo pienso que tendríamos que remontarnos a la época de caballeros, espadas, gigantes y damas para descubrirlo. Y así de simple creo que hemos encontrado la respuesta. Esa propuesta de escribir en contra de ese mismo tema fue lo que llevó a Cervantes a desarrollar esta obra. Para mí, El Quijote no es más que una obra que intenta hacer mofa de los libros de caballería que surgieron un siglo antes que la suya y que eran reverenciados como si no pudiese escribirse algo más allá de estos.  Recordemos que, sin la tecnología de hoy, todo era más lento. Infortunadamente esta mofa no sólo no fructificó, porque pocos la entendieron, si no que la obra de Cervantes ha logrado perdurar por más de 400 años desde su primera publicación en 1605. Algo importante debe haber en algo que ha sobrevivido cuatro siglos, ¿No crees? ¿Cuántos de tus memes sobrevivirían más de una semana en la mente de tus seguidores? Probablemente los memes de Neymar Jr. durarán todo el mundial, pero después se difuminarán.

Del ingenioso hidalgo se ha escrito tanto que su historia es muy conocida: Alonso Quijana sin poder hacer más que a cuidar de sus propiedades, se dedica a leer libros de caballería y aparentemente enloquece, y decide resucitar las grandes hazañas de los caballeros del siglo anterior. Se viste con una armadura de su abuelo e incita a Sancho Panza, un labrador ignorante, a luchar contra las injusticias. Para aquellos que no han leído la obra, se preguntarán cómo hizo Don Quijote para convencer a Sancho Panza a ser su escudero. La respuesta es simple: El hidalgo le promete hacerlo gobernador de la primera ínsula que ganaran; Sancho, sin saber que ínsula significaba isla acepta seguirlo y ser testigo y actor de las alucinaciones de que su amo sería víctima.

Imagínense qué pensaría la gente de un hombre vestido como los hombres lo hacían, cien o doscientos años atrás; la mayoría lo tomaría por loco desde ese momento y se burlarían de él, sin necesidad alguna de presenciar cómo confundía un mesón con un gran castillo; o al dueño del lugar con un rey; o las cortesanas como grandes damas; o la confusión más conocida; la de los molinos de viento que Don Quijote creía gigantes bajo el maleficio de un hechicero malvado y enemigo supremo suyo.

Antes de enloquecer, Quijana, vivía con su sobrina y un ama de llaves; las autoridades morales más importantes en el pueblo eran el cura y el barbero. Los cuatro, al saber el paradero del hidalgo no dudaron en salir a buscarlo para traerlo de regreso. Y es aquí donde empieza la polémica: ¿En realidad estaba loco El Quijote? Los hechos parecen demostrarlo: sus visiones y confusiones; la idealización de la belleza de una mujer a quien nunca había visto, pero a quien dedicaba sus triunfos; su manera de arriesgar la vida. Sin embargo, yo no creo que estuviera loco, él sabía quién era y en cada una de sus aventuras había medido los peligros inherentes. El capítulo quinto avala lo que digo: cuando el barbero y el cura trata de volverlo a la realidad el Quijote exclama, “Yo sé quién soy y sé qué puedo ser (…) los doce Pares de Francia y aún los nueve de la fama, y ninguna de las hazañas que por sí solos hicieran aventajarían las mías.

Concluyamos con la idea de que cada cabeza es un mundo y cada uno interpreta lo que lee o lo que ve de acuerdo son su experiencia previa. Al final del día, esta es sólo mi percepción después de esta experiencia con el Quijote.  ¿Cuál es la tuya?, ¿Crees que el Quijote estaba loco?

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