Opinión
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¿Es mejor cursar dos carreras que una?
Lic. Alfredo Arnold Morales, LAE y periodista
Martes-24-Marzo-2020
Un singular personaje en Guadalajara fue don Aurelio Cortés Díaz. Se le recuerda principalmente en su faceta como periodista deportivo, pero en su extensa vida profesional se desempeñó como abogado, corredor público, contador, auditor, profesor y directivo universitario.
En un día habitual de trabajo podía asistir a un desayuno de prensa, atender asuntos legales en su despacho, reportear en el campamento de las Chivas, el Atlas o el Oro, dar clase de Historia en el Cervantes Costa Rica y en la tarde asistir por unas horas a la Facultad de Administración, Contabilidad y Economía de la UAG, de la que en algún tiempo fue director. Su jornada terminaba en la redacción de El Occidental, donde dirigía la sección deportiva, escribía sus notas y la columna “Ayer se dijo”. En caso de que hubiera partido de futbol, iba al estadio y regresaba casi a medianoche para escribir la crónica. Ejercía y disfrutaba cada una de sus profesiones. Era un hombre feliz.
En el pasado, muchos mexicanos ilustres desempeñaron dos o más profesiones a la vez, pero hoy en día, ¿es factible y conveniente estudiar dos carreras universitarias? Lo más común es seguir la ruta de los posgrados que mejor se conecten con la licenciatura elegida, pero estudiar dos carreras distintas puede ser una gran alternativa.
Hace poco, un joven ingeniero japonés vino a la UAG a estudiar administración, y un estudian-te de filosofía de Seattle vino a cursar traducción de idiomas. De la misma forma, existen casos de jóvenes que se titularon en ingeniería y administración, economía y derecho, gestión deportiva y fisioterapia, enfermería y nutrición, ingeniería industrial y agricultura, comunicación y finanzas, historia y literatura, entre otros binomios profesionales.
Seguramente no es fácil lograr este “maridaje” académico, demanda mayor esfuerzo, recursos y tiempo. Sobre todo, requiere tener muy claro el objetivo y evaluar si vale la pena correr el riesgo de no terminar ninguna de las dos carreras. Una buena alternativa sería cursar una carrera de forma presencial y la otra en línea. Otra opción sería tomar dos carreras que tengan tronco común, terminar una y más tarde la otra; no es necesario hacer todo de una vez.
Finalmente, comparto una experiencia personal: estudié Administración de Empresas y ejercí profesionalmente en esta área. Después conocí de cerca el periodismo y me propuse aprenderlo mediante la práctica cotidiana, de siete de la tarde a una de la mañana, los siete días de la semana. Mis compañeros en El Diario fueron muy generosos al enseñarme todo lo necesario: redacción, procesos, talleres, circulación, etcétera. En aquellos tiempos los periódicos estaban mal administrados y enfrentaban un cambio tecnológico radical. Dicha coyuntura operó a mi favor, y la fusión de la administración con el periodismo definió los siguientes cincuenta años de mi vida profesional. Muy gratificante, por cierto.
Oportunidad, reto, asesoría, planeación, disciplina, perseverancia… palabras clave para decidir, ¿me quedo con una carrera o voy por las dos?